El Tribunal de Disciplina Judicial informó que 762 de las 851 personas juzgadoras electas en 2025 evaluadas entre febrero y agosto obtuvieron resultados satisfactorios, lo que representa 89.54% del total. El 10.46% restante no alcanzó un resultado favorable.
Durante la entrega de resultados por el primer año de servicio del Tribunal, su magistrada presidenta, Celia Maya García, destacó que la evaluación permitió contar con una medición técnica sobre el desempeño de quienes asumieron cargos judiciales mediante elección popular.
Una evaluación que considera más que la productividad
Maya García señaló que una persona juzgadora puede registrar altos índices de productividad y, al mismo tiempo, incurrir en prácticas que afecten a quienes acuden a solicitar justicia. Por ello, sostuvo que el análisis debe considerar también la calidad del trabajo y la conducta en el ejercicio de la función.
Prácticamente nueve de cada 10 personas juzgadoras electas cumplieron los estándares establecidos, afirmó Celia Maya García durante la presentación de los resultados.
La presidenta del TDJ indicó que el debate público sobre el Poder Judicial se ha concentrado con frecuencia en los señalamientos, mientras que la medición del desempeño ha recibido menor atención. En ese sentido, consideró que los resultados ofrecen un punto de referencia para identificar fortalezas y áreas de mejora.
El Tribunal plantea corregir deficiencias
Maya García subrayó que la finalidad de la evaluación no es exhibir un promedio favorable, sino detectar y corregir las deficiencias identificadas. Añadió que el Tribunal de Disciplina Judicial debe actuar conforme a las leyes, sin recurrir a consignas ni a sanciones determinadas únicamente por su impacto público.
Durante el informe, el magistrado Rufino León Tovar explicó que, en su primer año, el Tribunal creó criterios para definir el alcance de la justicia disciplinaria y preservar el equilibrio entre el apego a la legalidad y la independencia de las personas juzgadoras.
Por su parte, la magistrada Eva Verónica de Gyvés Zárate afirmó que la buena voluntad no siempre es suficiente para avanzar y que también se requiere un esfuerzo adicional de las personas juzgadoras y del personal judicial para atender los pendientes institucionales.
Quienes integramos esta institución no llegamos para administrar inercias, sino para construir una institución confiable capaz de prevenir, investigar, corregir y, cuando corresponda, sancionar, expresó De Gyvés Zárate.
Con los resultados presentados, el Tribunal de Disciplina Judicial perfila la evaluación periódica como una herramienta para supervisar el desempeño, fortalecer la responsabilidad institucional y mejorar la confianza en la impartición de justicia.

