El conflicto por la administración del patrimonio de Dolly Parton escaló el 22 de septiembre de 2026, cuando Danny Nozell, antiguo representante de la cantante, solicitó en Tennessee una orden temporal de restricción contra Bryan Seaver, sobrino de la artista y quien hasta la semana pasada encabezaba la seguridad de sus propiedades.
La petición sostiene que Seaver emprendió una campaña de amenazas, intimidación y coerción contra Nozell, empleados y colaboradores de la empresa que administra el legado de Parton. La solicitud fue presentada pocas semanas después de la muerte de la cantante, ocurrida el 25 de agosto de 2026 a los 80 años.
Según los documentos del caso, el conflicto se intensificó después de que Seaver y sus empresas de seguridad fueran despedidos. La medida buscada pretende impedirle acercarse a determinadas propiedades y contactar con integrantes del equipo encargado de los negocios de la artista.
El sobrino de Parton anunció su muerte
Bryan Seaver trabajó durante aproximadamente dos décadas como responsable de seguridad de Dolly Parton. También fue la persona que comunicó públicamente la muerte de la cantante mediante un video difundido en redes sociales, después de que la familia le confiara esa tarea.
El 15 de septiembre, Seaver fue separado de sus funciones y su empresa dejó de prestar servicios de seguridad para propiedades vinculadas con Parton, entre ellas una finca, un museo y otras instalaciones relacionadas con su actividad empresarial.
Tras conocer el despido, Seaver cuestionó las decisiones adoptadas por la administración del patrimonio y afirmó que estaba consternado por acciones que consideraba inesperadas e inexplicables. También expresó preocupación por la forma en que se estaban gestionando los negocios de su tía.
Qué alegan los documentos judiciales
La solicitud presentada por She’s Alive, entidad vinculada con la administración de los negocios y proyectos de Dolly Parton, señala que Seaver habría utilizado referencias a su experiencia militar, acceso a armas y capacidad de ejercer violencia para presionar al equipo encargado del patrimonio.
Los documentos también describen mensajes en los que Seaver habría advertido sobre posibles acciones contra la marca, las asociaciones comerciales y las propiedades de Parton. Entre las expresiones citadas en la petición aparece la frase “la mano de la venganza”, además de referencias a sí mismo como una persona peligrosa.
Las acusaciones forman parte de una solicitud judicial y deberán ser valoradas por el tribunal. Hasta el momento, el caso refleja una disputa entre antiguos colaboradores y familiares sobre la administración del legado de la cantante, no una resolución definitiva sobre las responsabilidades de las partes.
El patrimonio de Dolly Parton queda en el centro de la disputa
La controversia involucra los negocios, propiedades y proyectos que continúan después de la muerte de Parton, incluidos un parque de diversiones, un hotel y un museo que está previsto inaugurar próximamente. La administración de ese patrimonio también contempla planes para mantener vigentes actividades conmemorativas y comerciales relacionadas con la artista.
La orden solicitada busca establecer límites de contacto y distancia entre Seaver y las personas vinculadas con la gestión del legado. Mientras el proceso avanza, el conflicto legal añade tensión a la reorganización de los negocios de Dolly Parton después de su fallecimiento.

