La bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Senado rechazó la iniciativa del diputado de Morena, Armando Corona Arvizu, que propone sancionar con hasta seis años de prisión y multas de hasta 600 días a quienes creen, manipulen o difundan memes, stickers y otras representaciones digitales sin autorización.
El coordinador priista, Manuel Añorve, afirmó que su grupo parlamentario se opondrá a cualquier regulación que, a su juicio, pueda limitar la libertad de expresión en redes sociales, particularmente cuando se trate de contenidos críticos contra funcionarios o políticos.
La propuesta de Corona Arvizu contempla modificar el Código Penal Federal para castigar la creación, transformación o difusión de imágenes, videos, audios o representaciones digitales elaboradas mediante herramientas de edición o inteligencia artificial. El planteamiento incluye contenidos como memes y stickers cuando puedan ridiculizar, acosar, suplantar o afectar la reputación de una persona.
De acuerdo con la iniciativa, las sanciones podrían alcanzar de tres a seis años de prisión y entre 300 y 600 días de multa. El castigo aumentaría cuando la persona afectada fuera un servidor público en ejercicio de sus funciones.
Añorve sostuvo que el PRI mantendrá su rechazo a la regulación de memes y parodias. También cuestionó que Morena pretenda limitar una herramienta de comunicación política que, recordó, el propio partido utilizó ampliamente cuando estaba en la oposición.
El grupo parlamentario del PRI estará en contra siempre de la regulación de lo que pretende Morena, señaló Manuel Añorve al referirse a la propuesta.
El senador también criticó el desempeño del Instituto Nacional Electoral y acusó al organismo de actuar como respaldo del gobierno federal. Esas declaraciones forman parte de sus argumentos contra las medidas que, según su postura, podrían afectar a medios, ciudadanos y opositores.
La iniciativa abrió un debate sobre los límites de la regulación de contenidos creados con inteligencia artificial y la protección de la imagen, la identidad y la reputación de las personas. Sus críticos advierten que una redacción amplia podría utilizarse para inhibir la sátira política y la crítica pública.
Hasta el momento, el planteamiento corresponde a una iniciativa legislativa y no representa una prohibición vigente para crear o compartir memes y stickers. Su eventual aprobación dependería del proceso de análisis, discusión y votación en el Congreso de la Unión.

