La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó el domingo 20 de septiembre de 2026, durante una visita a Culiacán, Sinaloa, que la injerencia extranjera debilita las instituciones y provocó parte del escenario de violencia que actualmente enfrenta la entidad.
La declaración ocurrió en el contexto de los señalamientos de autoridades de Estados Unidos contra funcionarios de Sinaloa y de la crisis de seguridad que persiste en el estado. Sheinbaum sostuvo que los problemas nacionales deben atenderse mediante cooperación y coordinación, pero sin subordinación ni intervención en los asuntos internos de México.
“En México y en el mundo entero está demostrado que una injerencia, una intervención no fortalece las instituciones nacionales, de seguridad o de otro tipo; al contrario, las debilita”, declaró la mandataria.
Al referirse específicamente a Sinaloa, Sheinbaum señaló que antes de la detención de Ismael “El Mayo” Zambada el estado registraba menos de un homicidio diario, según su exposición. Afirmó que la captura ocurrió en el contexto de un rompimiento dentro de un grupo delictivo y que posteriormente se produjo una escalada de violencia.
“Sinaloa es una demostración que el injerencismo (…) provocó con el rompimiento de un grupo delictivo, pues provocó la situación que hoy tenemos”, afirmó Sheinbaum.
La presidenta reconoció que Sinaloa mantiene índices delictivos importantes, aunque aseguró que la violencia se ha contenido respecto a los niveles registrados al inicio de su administración, en octubre de 2024. También aclaró que rechazar la injerencia extranjera no significa dejar de detener a quienes cometen delitos.
En ese sentido, planteó que la información proporcionada por gobiernos extranjeros debe compartirse con las instituciones mexicanas para realizar acciones coordinadas. “Cuando se hace así, entonces disminuye la violencia”, sostuvo.
Sheinbaum reiteró que la estrategia de seguridad de su gobierno se basa en atender las causas de la violencia, fortalecer las instituciones, utilizar inteligencia e investigación y mantener la coordinación entre autoridades federales y estatales.
“Por eso hablo siempre de la coordinación sin subordinación y del fortalecimiento de las capacidades y de la cooperación para el desarrollo, no de la injerencia, y lo sostengo”, puntualizó.

