El filósofo argentino Darío Sztajnszrajber estuvo en México para presentar su libro El amor es imposible. Ocho tesis filosóficas, publicado por Paidós, una obra que examina la manera en que las sociedades contemporáneas han convertido el amor en una experiencia asociada con el éxito, la estabilidad y la utilidad.
En su reflexión, el autor cuestiona la idea de que una relación solo alcanza su plenitud cuando culmina en un encuentro definitivo con otra persona. Para Sztajnszrajber, el amor también está marcado por la búsqueda, la incertidumbre y la imposibilidad de completar por entero las expectativas depositadas en el otro.
El amor frente al utilitarismo
El filósofo sostiene que el amor contemporáneo suele interpretarse desde una perspectiva funcional: se espera que produzca bienestar, estabilidad o una sensación permanente de realización. Bajo esa lógica, una relación parece válida cuando cumple con determinados objetivos y confirma la idea de una pareja ideal.
Sin embargo, Sztajnszrajber propone pensar el amor fuera de ese paradigma productivo. En lugar de medirlo como si fuera un resultado exitoso o fallido, plantea reconocer su capacidad para alterar las certezas, interrumpir la rutina y abrir experiencias que no responden a una finalidad económica.
Desde esta perspectiva, el amor puede entenderse como una forma de resistencia ante las exigencias de productividad y rendimiento. El autor también cuestiona que se le haya reducido al ámbito privado y que se le haya presentado únicamente mediante imágenes románticas, despojándolo de su dimensión social.
La imposibilidad como parte de la experiencia amorosa
El libro parte de una pregunta central: si el amor es realmente imposible. La respuesta no busca negar la existencia del afecto, sino revisar las expectativas que lo convierten en una promesa de plenitud definitiva.
Para el filósofo, el desencuentro y la separación no son elementos ajenos al amor, sino parte de la experiencia que transforma a las personas. La imposibilidad de encontrar una completud absoluta mantiene abierta la búsqueda y evita que el otro sea reducido a una solución o a una pieza destinada a llenar un vacío.
“Estamos siempre separándonos, más que enamorándonos”, plantea Sztajnszrajber al reflexionar sobre el duelo, la pérdida y la búsqueda constante que atraviesan los vínculos humanos.
El planteamiento forma parte de las ocho tesis filosóficas con las que el autor revisa el amor romántico, la idea de la pareja ideal y las formas en que las instituciones y la cultura han definido lo que debe considerarse una relación plena.
Una mirada crítica sobre los vínculos actuales
La propuesta de Sztajnszrajber no presenta el amor como un producto que pueda clasificarse simplemente como bueno o malo. Su análisis invita a observar las tensiones entre el deseo de encontrar estabilidad y la naturaleza cambiante de los vínculos.
Al colocar la incertidumbre en el centro de la experiencia amorosa, el filósofo cuestiona la presión por alcanzar una relación perfecta y plantea que el valor del amor también puede encontrarse en aquello que no se controla, no se calcula y no concluye necesariamente en una sensación permanente de plenitud.

