La Fiscalía General del Estado de Sinaloa investiga dos casos recientes relacionados con amenazas contra instituciones educativas en Culiacán. Uno ocurrió en el Colegio Inglés de Durango, donde fueron colocadas una corona fúnebre y pintas intimidatorias; el segundo fue reportado en un plantel de preescolar y posteriormente clasificado por autoridades educativas como una extorsión telefónica.
La fiscal general Claudia Zulema Sánchez Kondo señaló que ambos hechos representan una afectación moral para estudiantes, docentes, personal administrativo y familias. La funcionaria indicó que las autoridades buscan evitar que este tipo de acciones se repita en escuelas de la entidad.
Pareja fue vinculada a proceso por hechos en un colegio
El primer caso ocurrió durante la madrugada del 31 de agosto de 2026 en el Colegio Inglés de Durango, ubicado en el sector Villas del Río, en Culiacán. De acuerdo con la investigación, en el lugar fueron realizadas pintas con mensajes intimidatorios y se colocó una corona fúnebre en el exterior del plantel.
Benito “N”, de 43 años, y María “N”, de 45, fueron detenidos el 17 de septiembre y posteriormente vinculados a proceso por su probable responsabilidad en los delitos de amenazas y daños dolosos. La Fiscalía informó que su identificación se logró mediante el análisis de cámaras de videovigilancia y datos relacionados con la compra de la corona.
El juez de control concedió la suspensión condicional del proceso por un año. Entre las condiciones impuestas están residir en un domicilio determinado, acudir al plantel únicamente para recoger a su hija, abstenerse de molestar al personal y a los alumnos, recibir atención psicológica, firmar mensualmente ante la autoridad de vigilancia y ofrecer una disculpa pública por escrito.
Según los datos expuestos durante la audiencia, la pareja presuntamente actuó después de que uno de sus hijos fue dado de baja del colegio y de que surgiera un desacuerdo con la institución sobre su reincorporación. Esta información forma parte de la investigación y no modifica el carácter de probables responsables de los imputados.
Segundo reporte fue clasificado como extorsión telefónica
El segundo caso correspondió a un plantel de preescolar de la colonia 22 de Diciembre, en Culiacán, donde se activaron protocolos de seguridad después de que se reportara una amenaza contra personal de la institución. Las autoridades entregaron a los alumnos a sus familias mientras revisaban la situación.
La Secretaría de Educación Pública y Cultura de Sinaloa informó el 21 de septiembre que, tras la intervención de las autoridades, el hecho fue determinado como una extorsión telefónica. La dependencia señaló que una persona tuvo acceso al teléfono de la directora y envió mensajes intimidatorios, sin que se confirmara una agresión física contra la comunidad escolar.
La Fiscalía mantiene el llamado a evitar que los conflictos relacionados con planteles educativos deriven en actos de intimidación. Mientras tanto, el proceso contra la pareja vinculada por el caso del Colegio Inglés de Durango continuará bajo las condiciones establecidas por el juez.

