Un organismo internacional de derechos humanos instó a las autoridades de Estados Unidos a investigar el aumento de muertes de personas migrantes que ocurrieron mientras estaban bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a garantizar transparencia y rendición de cuentas.
La misma declaración advierte que las condiciones de detención —incluyendo demoras en la atención médica y problemas de alimentación y hacinamiento— pueden estar asociadas con un incremento en los decesos y con la falta de información clara sobre las circunstancias de cada caso.
Diversos análisis e investigaciones independientes confirman una tendencia al alza en las muertes registradas en los últimos años, aunque las cifras específicas varían según el recuento y la ventana temporal usada por cada estudio. Esa discrepancia, según las organizaciones que han revisado los casos, dificulta la identificación de causas prevenibles y limita la posibilidad de respuestas efectivas.
Los expertos consultados en los informes recomiendan medidas urgentes para reducir la detención como primera opción, mejorar el acceso a servicios médicos en los centros de detención y restablecer mecanismos de reporte público más completos y oportunos.
Las autoridades de Estados Unidos no han dado a conocer en este comunicado una versión detallada o cifras definitivas que aclaren las diferencias entre los distintos recuentos; los organismos internacionales piden además que las familias de las víctimas tengan acceso a información y reparaciones cuando corresponda.






